Pues bien, señor Aronnax, estamos en la bahía de Vigo, y sólo de usted depende que pueda conocer sus secretos…” 

Que mejor manera de empezar esta entrada que con una cita del atemporal libro de JULIO VERNE 20.000 LEGUAS DE VIAJE SUBMARINO.

Este libro, publicado en 1869, tiene un capítulo llamado La Bahía de Vigoen el que cuenta como el submarino del capitán Nemo, el Nautilus, entra en la Ría de Vigo para rescatar los tesoros de Rande, de los más buscados de todos los tiempos. Nemo cuenta a Aronnax, su prisionero, la Batalla de Randey el desastre de los galeones españolesde la Flota de la Plata en 1702. También se narra cómo los buzos del Nautilus se hacen con los cofres cargados de oro y plata.

Julio Verne visitó nuestra ciudad en 1878, diez años después de la teórica visita del Nautilus allá por febrero de 1868. Lo curioso de su estancia es que no fue planeada, viajando a bordo de su barco a vapor, Verne tuvo que entrar al abrigo de nuestras queridas Islas Cies para refugiarse de un temporal. Sabemos que se fue maravillado así se lo escribió en una carta a su amigo Raoul Duval:

¨No podéis imaginar nada mas admirable que la bahía de Vigo, lago inmenso rodeado de montañas…¨

A pesar de la admiración mostrada por Verne, su segunda visita fue otra vez por motivos del azar, esta vez en 1884, fue para solucionar un problema en la caldera de su barco el Saint Muchel III. No obstante esta visita le permitió disfrutar de la vida social, en las fiestas de la ciudad. Mientras reparaban en un astillero del arenal el fallo en la caldera.

No fue hasta el 2005, año del centenario de su muerte cuando por fín tuvo presencia ¨física¨ en Vigo. Desde entonces podemos encontrar a Verne Sentado encima de los tentáculos del calamar gigante de la famosa obra 20.000 leguas de viaje submarino. Se trata de una escultura de bronce situada en el paseo de las Avenidas.